EUNUCO
Deja que te muestre mi orto ansioso Sediento de tu surtidor hirviente Para recordar aquel alba de magia Cuanto me vendí a ti, rendida zorra. Renegué de mi desafiante polla Mandé forrar con la piel colgante La caja donde dejar pudrir los huevos, Me convertí en eunuco para ti Que disfrutases de tu esclavo capado Por el culo al que dediqué mi vida, Y la boca en la que orinases feliz Esperando que me encerrases Desnudo, sediento y desnutrido En tu jaula para perros obedientes. Quisiera ser víctima de tu lujuria Capricho inútil de degenerados Que como yo buscan complacerte. Y en mis últimos suspiros, Cuando la pérgola de costillas Haga su postrer movimiento Arranca mis orgullosos pezones Que no me quedé rastro de placer Porque el placer, amor, solo es tuyo.