Entradas

Mostrando entradas de enero, 2022

NO TE QUIERO

  ¡No te quiero!  Me miento un día y otro, Pero tú olor aún me golpea, Tú sabor no me deja comer Y duermo cuando ebrio Olvido que no te quiero. ¡No te quiero! Pero aún tengo cicatrices, Me duelen los pezones de lujuria, Siento la náusea de tus dedos Hurgándome en la garganta, Sintiendo tu aliento en mi nuca ¡No te quiero! Pero me muerde tu recuerdo Busco tu olor en más cuerpos  Imagino el sabor de tu semilla En otras sucias semillas, E intento odiarte sin poder. ¡No te quiero! Insobornable mentira Insoportable para vivir. Me falta el aire sin tu aliento, La luz sin tu sombra, La alegría sin tu calor. Porque te quiero Aunque no quiera quererte. Y moriré si no te tengo Me desharé en torbellino de arena Como la nieve en la lumbre Como una estatua de sal. Me digo que no te quiero Más, sin remedio, te amaré.

BISEXUAL

  Nada más placentero Que un coño grande en mi boca Con forma de pene grueso, Que te atragante, Te asfixie Y te haga volar a otros cielos, Donde el olfato dice una cosa Y la lengua dice que bueno, Que huele a coño Y te deja el gaznate lleno De seda tersa y pujante, Barba ornada de vello De unos huevos que golpean A cada embate fiero. Huele a coño, pero escupe Ambrosía de los cielos Que se traga con deleite, Con ansias de coño nuevo Que destile un regalo de los dioses Dejado por otro dueño, Y mientras libas el néctar, Te inunda la boca de ese yogur espeso La garganta se sorprende, Tu tragas con embeleso, y... Esa polla perfumada de coño nuevo Entra triunfante en tu casa, Sin importar si tú puerta Es grande o el paso estrecho Llega hasta dentro de tu alma Y hace de ti un hombre nuevo. Ya no importa que sea macho, No importa si es hembra luego, Solo importa que el disfrute, El placer sea del cielo, Que de el infierno el placer sea Te inunde la carne entera, Te conduzca hacia lo eterno...

ENTREGA

  Voy a entregarme al fin. Quiero que el vicio me corroa, Sentir las garras del placer, Rasgarse mi carne de dolor. Que con violencia y sin pudor Derrames mi sangre, Me poseas como el macho cabrío Y me encierres en tu cueva. No hay forma de regresar al camino; Tu cuerpo en mi cepo Y tu sexo de acero mis grilletes. Soy el esclavo de tu semilla. Tú, el señor de mi deseo, Mi boca el alivio de tu aprieto, Me visitas sin permiso Te enardece mi protesta, Se me desmorona el cuerpo Y me muero de placer. No sé quién soy si no estás, Existo porque me usas. No hay sueño sin tu castigo Ni descanso sin tu capricho. Al fin descanso bajo tu lujuria, Por fin reposo bajo tu pie.