ÉL
Nadie sabe que es vivir Tener la vida al alcance Y tenerse que morir; Cada día, Cada instante Que recuerdas sus miradas, Su piel perlada de ti, La sonrisa que te arropa Y sus labios carmesí, Besándote cada palmo Feliz de verte feliz A su lado, En su cama, En el sentir Que todo tu cuerpo Es suyo, Que su cuerpo, Es tu cuerpo. No tendría sentido Haber nacido Si no era para ser feliz, Teniéndolo a mi lado Respirar su mismo aire, Llorar con sus alegrías Y reir con su reir. Tener que morir cada dia Renunciando a su sentir, Recordando sus abrazos, Sus palabras tan medidas, Su tacto de hombre feliz Y su llanto por vivir A mi lado, y dormir Entre mis brazos siempre, Sin tener, a otro lecho que partir Y en el intento, De pena tener que morir.