OCCITANO

 

No entiendo que sucedió
Ni cómo se te ocurrió;
La prístina pureza llegó hasta mi
Y me enamoró.
Sería la frescura de tu habla
El descaro de tu arrojo
La juventud desbocada reclamando,
Arrollando con su voz,
Golpeando corazones,
Recordandome la culpa
Haciendo que gozará tu inocencia,
Y sufriera por tu amor.

Te vi rebosando vida,
Un torrente arrollador
Que envolviendome en sus olas
Me haría recordar quién soy.
Aunque mi cuerpo me exija
Y mi mente diga no,
No me resigno a pensarte,
Sentir tus dedos pasando
Por mi cuerpo y mi dolor,
Y el tuyo irrumpiendo entero
Dentro de mi pasión.

Y pudo más la gente que tú deseo,
Pudo más sentirte mirado en tu vivir,
Acusado de ser libre de elegir
Comer de ese fruto dulce,
Resignandote a tu sed
Pasar doloroso hambre
Y sentir la garra inmunda en tu sufrir
Mirandome desde lejos,
Como yo siempre te miraré a tí.
Reclamar tu corazón
No entender la sinrazón de negarte
De negarme,
Viviendo un infierno de risas falsas,
Parabienes de amargura
Y al final pedir a gritos morir,
Que vivir sin él amor
Es morirse cada día con dolor
Sabiendo cada mañana amaneciendo
Que el alba es otro clavo que remacha
La caja donde encerrar la alegría de vivir.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CAPOTE

REQUIEM