DEFRAUDADO

 DEFRAUDADO

Dulce tormento que a mi alma atribula,
Que encoge el corazón con fuego apasionado
Castiga mis entrañas. Que tu carne vigorosa
En mi cuerpo, haga sentir tu áspid enamorado,
Mutando en ingrávido el dolor y lo llene de vida.
Amargo placer que me lámina, difumina
El brillo de tus ojos, si no tocas tu cielo,
Sórdido pesar de pétreo desconsuelo
Dibujando en tu figura, odiosa belleza derretida
Cuando tendría que verte tal un obelisco de Ra.
Cada lágrima que ofusca tu perfil de seda
Una gota de ácido en mi boca quema
Cuando la vergüenza de no acabar la prueba
Hace que te deshagas como una peonía.
Me arrancaría los ojos para no ver cómo sufrías
Hirviendome la sangre con mi consuelo,
Por ser yo quien te gozaba
Y tú solo comprobabas que la vida te rendía.

12.8.20

Comentarios

Entradas populares de este blog

CAPOTE

REQUIEM

OCCITANO