OJOS ENCENDIDOS
Nada enamora más que unos ojos encendidos
Unos ojos que buscan morder el alma
Que quieren comer promesas de realidad
Un corazón inflamado que te hace arder
Unos dedos presurosos que quieren tatuar
La eternidad en tu sexo, la verdad al besar,
Y la emoción de la entrega sin dudar.
Nada enamora más que el rocío de tu piel
Los regueros de tu sudor templados de pasión
Confluyendo en el vello hirsuto de tu sexo
Para apagar la sed de tu vida en mi boca.
Nada como la nítida línea de tu cuerpo desnudo
La temperatura de tu nuca bajo mi palma,
Tus párpados cerrados soñándome sin dolor.
Nada enamora más que tu sonrisa al despertar
Tu mano desmayada resucitando mi fuerza
Los labios húmedos entreabiertos de lujuria
Nuestros cuerpos estremecidos colisionando sin fin
El susurro en mi oído anunciándome la eternidad
Ese escalofrío que enardece al rozarnos un pezon
Tu saliva caliente humedeciendo mis labios.
Nada enamora más que otro hombre te enamore,
Que te bese, te posea, te proteja, no te ignore
Sin hablarte, al mirarte te confiese que eres suyo
Y se entregue sin buscar otros besos, otras camas
Otros mundos que explorar.
Nada enamora más que otro hombre te sonría
Repita sin parar tu nombre, te mire a los ojos fijo
Y te jure y asegure que en el mundo
No hay más otro hombre que tú.
Comentarios
Publicar un comentario